Templos, ryokans y ciudades que no se parecen a nada, a vuestro ritmo
Un amanecer entre las neblinas de Hakone, una cena kaiseki en Kioto y, al final, una isla maldiva para no hacer nada. Así empieza a dibujarse un viaje a Japón hecho a vuestra medida.
Los viajes a Japón tienen algo difícil de explicar hasta que se viven: en una misma semana pasáis de un cruce de Shibuya con miles de personas a un templo de Kioto donde solo se oye el agua. Para una pareja que viaja por primera vez a Asia, o que busca un gran viaje de novios, es un país que sorprende a cada paso y que, bien organizado, resulta cómodo, limpio y muy seguro.
En Viajes DQ diseñamos cada ruta desde cero, con receptivos que conocen el país a fondo. No encontraréis aquí un circuito cerrado: elegimos con vosotros el ritmo, los alojamientos y los momentos que de verdad os apetecen. Vamos a contaros cómo lo planteamos, qué incluir, cuándo ir y cómo resolver las dudas más habituales antes de lanzaros.
Un buen viaje a Japón se construye sobre una idea sencilla: menos traslados y más tiempo en cada sitio. Es un país donde el tren funciona con una puntualidad casi exacta, pero donde también es fácil caer en el error de querer verlo todo y volver agotados. Por eso nuestra experiencia nos dice que funciona mejor repartir las noches entre pocas bases y dejar margen para el paseo sin prisa.
Trabajamos con vosotros el presupuesto, los intereses y la época. Hay parejas que buscan gastronomía y compras, otras que prefieren templos y naturaleza, y muchas que quieren un poco de todo con un final de playa. La ruta se ajusta a eso, no al revés.
Dormir al menos una noche en un ryokan con onsen privado es uno de esos detalles que marcan el viaje. Además, nos ocupamos de la logística que más preocupa a quien viaja por primera vez: los traslados en Shinkansen, el envío de las maletas de ciudad en ciudad para moveros solo con una mochila ligera y las reservas que conviene cerrar con tiempo. Así, vosotros solo tenéis que disfrutar.
Organizar con calma marca la diferencia entre una ruta redonda y un viaje lleno de prisas. Lo primero es definir cuántos días tenéis y qué os apetece vivir: ciudades, templos, gastronomía, naturaleza o una mezcla de todo. Con esa base, repartimos las noches entre pocas bases, de modo que cada cambio de alojamiento tenga sentido y no os robe media jornada.
Después llega el momento de fijar lo que no admite improvisación. Los ryokans con encanto, las experiencias privadas y los trayectos clave en Shinkansen conviene cerrarlos con antelación, sobre todo si queréis viajar en las fechas más demandadas. Del resto, como un paseo por un barrio sin rumbo o una cena en un local pequeño, mejor dejar margen para decidir sobre la marcha.
Por último, revisad la documentación, el seguro médico y el efectivo que llevaréis. Nosotros os acompañamos en cada paso y os entregamos el itinerario cerrado, con reservas y traslados coordinados, para que lleguéis sabiendo qué os espera cada día.
La ruta clásica arranca en Tokio, una ciudad que se recorre mejor por barrios: la tradición de Asakusa, el neón de Shinjuku, la calma de los jardines. Desde allí, un día o dos en Hakone permiten ver el Monte Fuji, si el cielo colabora, y estrenar el primer ryokan con onsen. Después, el Shinkansen os lleva hasta Kioto.
Kioto es el corazón cultural del país: templos milenarios, el barrio de Gion al atardecer y la posibilidad de vivir experiencias más íntimas, como una cena kaiseki o una ceremonia del té privada. Desde allí, Nara queda a un paso con su parque de ciervos y el Gran Buda del templo Todai-ji, y Osaka ofrece el contrapunto gastronómico y nocturno. Quien disponga de más días puede añadir Hiroshima y la isla de Miyajima, con su torii flotante.
Una luna de miel en Japón no se parece a la de una isla tropical, y ahí está su encanto. Aquí el romanticismo está en los detalles: un baño en el onsen de vuestra habitación mientras cae la tarde, un paseo por Gion cuando se encienden los farolillos, un desayuno japonés servido en el tatami. Es un viaje de descubrimiento compartido, de esos que luego se cuentan durante años.
Si buscáis hacer de vuestros viajes de novios Japón algo especial, merece la pena cuidar tres cosas: alojamientos con carácter, un par de experiencias privadas bien elegidas y un ritmo que no os deje sin energía. También podéis añadir un aniversario o una sorpresa organizada con antelación, y nosotros nos encargamos de coordinarlo en destino.
Si queréis ir un paso más allá, os dejamos este test para descubrir vuestra luna de miel ideal en Japón y, para ver cómo trabajamos, nuestra página sobre el viaje de novios a Japón a medida.
Es una de las combinaciones que más nos piden, y las búsquedas lo confirman: muchas parejas teclean «japon maldivas luna de miel» o «viaje japon y maldivas» porque quieren las dos cosas. Tiene mucho sentido. Tras diez o doce días de trenes, templos y ciudades, llegar a un atolón para desconectar equilibra el viaje de forma natural. Un itinerario 100% recomendable de viajes a Japón, una luna de miel japon y maldivas.
Conviene plantearlo con cabeza: el vuelo entre ambos destinos exige escala y es mejor reservar un par de noches de colchón antes del regreso a casa. Si os interesa esta fórmula, tenemos más ideas en nuestra página de viaje de novios a Maldivas y en la de Japón y playas. Otras parejas prefieren cerrar con la Polinesia Francesa, otra opción que también preparamos a medida, además de otros destinos de moda para la combinación de viajes a Japón, como Fiyi, Okinawa, Bali (Gili) o playas de Tailandia.
Para recorrer lo esencial sin correr, recomendamos entre 12 y 15 días. Con menos tiempo se puede hacer Tokio, Hakone y Kioto, pero se pierde la parte de Nara, Osaka o Hiroshima. Si además queréis sumar playa, conviene añadir unos días más al total.
Sobre el presupuesto, nuestra estimación orientativa para un viaje de unos 12 días en gama media-alta parte de unos 2.500 € por persona. Es una cifra de referencia: el precio final depende de la época, de los hoteles, de los ryokans que elijáis y de si incluís la extensión de playa. Lo mejor es pedirnos una propuesta ajustada a vuestro caso y comparar con calma.
Los ciudadanos españoles no necesitan visado para estancias turísticas de hasta 90 días, según informa el Ministerio de Asuntos Exteriores. Tampoco hay vacunas obligatorias para quien viaja desde España, aunque es buena idea revisar las recomendaciones del Ministerio de Sanidad y contratar un seguro con buena cobertura médica.
La moneda es el yen. Las tarjetas se aceptan cada vez más, pero el efectivo sigue siendo necesario en zonas rurales y en pequeños locales. El inglés funciona en las áreas turísticas, aunque se queda corto fuera de ellas, así que un traductor en el móvil os sacará de apuros. Para ampliar información práctica, la Oficina Nacional de Turismo de Japón es una buena referencia.
Si queréis ver otras opciones en el continente, podéis explorar el resto de viajes por Asia, o descubrir cómo se combinan varios países en nuestra guía de rutas multidestino en Asia. Cuando tengáis claro lo que os apetece, contadnos vuestra idea en el formulario y os preparamos una propuesta personal.
Los viajes a Japón admiten mil versiones, y la vuestra será distinta a la de cualquier otra pareja. Con una ruta bien pensada, tiempo para perderos por las calles y alguna sorpresa guardada para el final, volveréis con la sensación de haber vivido algo único. Nosotros solo tenemos que escucharos y ponerlo en marcha.
Todos a medida: los ajustamos a vuestras fechas y a vuestro ritmo.
No hemos acabado aún nuestra luna de miel (estamos aún en Maldivas) y desde aquí, que tenemos tiempo libre, queríamos escribir nuestra reseña para viajes DQ. GRACIAS por el viaje tan espectacular que estamos viviendo. No pensábamos que una agencia situada en la otra punta de España (somos de Málaga) pudiera organizar tan bien nuestra luna de miel. Queríamos un viaje planeado para despreocuparnos mientras organizábamos la boda (nos casamos un sábado y empezamos el viaje el lunes siguiente) y no podemos estar más satisfechos. Desde el primer momento Marta ha estado súper atenta a todo: nos ha ayudado con las miles de dudas, nos ha respondido a todos los WhatsApp sin demora, nos mandó a casa una libreta personalizada de nuestro itinerario con lo que íbamos a ver y recorrer en cada día del viaje (un recuerdo precioso donde hemos ido añadiendo anotaciones de cada día), nos ha mandado el check-in de cada vuelo que hemos ido cogiendo. Todo cuidado al mínimo detalle. Y el viaje en sí sin palabras. En Japón hemos estado en Tokyo, Kioto, Nara, Hiroshima, Kanazawa, Osaka. Fuimos también a los alpes japoneses para dormir en un ryokan con baños termales. Hemos estado con un grupo de españoles y una guía local que hablaba español que nos ha acompañado en cada excursión, y ha entrado con nosotros en todos los museos y templos. Todo perfectamente organizado. Y ahora en Maldivas también espectacular. Llegamos en hidroavión desde Malé a un paraíso de resort en una isla pequeñita. Nuestra habitación es una villa sobre el agua con piscina propia. La atención está siendo de 10. Sin duda os recomendamos a viajes DQ para vuestra luna de miel. Calidad-precio inmejorable. Somos bastante viajeros y exigentes con cada viaje y os podemos decir que con Marta y su equipo estáis en las mejores manos.
Japón tiene cuatro estaciones muy marcadas, y cada una cambia por completo el viaje. Elegir bien la época es la mitad del plan.
La ruta clásica enlaza Tokio, Hakone, Kioto y Nara, con Osaka o Hiroshima si hay más días. Muchas parejas la rematan con una extensión de playa, por ejemplo en Maldivas, para cerrar el viaje descansando.
Contadnos fechas y lo que os apetece. Os enviamos una propuesta para Japón.