Templos al amanecer, selva en el norte e islas de agua verde, a vuestro ritmo
Un país que cambia de carácter cada pocos kilómetros: del ruido dorado de Bangkok a la calma de una cala sin nombre en el Andamán.
Los viajes a Tailandia tienen una virtud poco común: dentro de un mismo itinerario caben una capital que no duerme, montañas con niebla por la mañana y playas de piedra caliza que parecen dibujadas. Todo ello con una hospitalidad que se nota desde el aeropuerto. Por eso es uno de los destinos de larga distancia que mejor funciona para una pareja.
Aquí no vendemos paquetes cerrados. Diseñamos cada ruta desde cero, con receptivos locales y a partir de lo que vosotros queréis vivir: más ciudad o más isla, más lujo o más autenticidad, más ritmo o más pausa. Lo que sigue es lo que solemos contar a las parejas que preparan viajes a Tailandia y nos escriben con esa primera duda: ¿por dónde empezamos?
Un viaje a medida empieza por una conversación, no por un catálogo. Necesitamos saber cuántos días tenéis, en qué época viajáis y qué os apetece de verdad. Con eso, diseñamos una ruta con lógica geográfica, sin traslados de más y con los alojamientos que encajan con vuestro perfil.
Después llegan los ajustes. Quitamos lo que no os convence, añadimos lo que os hace ilusión y afinamos hasta que el itinerario sea el vuestro. Cuando todo está confirmado, nos ocupamos de las reservas y os acompañamos durante el viaje con soporte directo. Si queréis ver cómo se traduce esto en rutas concretas, tenemos Tailandia auténtica o Tailandia en 15 días como punto de partida.
La luna de miel en Tailandia admite casi cualquier versión. Hay parejas que quieren pasar la mayor parte del viaje en una isla, con villa privada y cena sobre el agua. Otras prefieren empezar por la cultura y terminar descalzas en la arena. Y otras piden algo más aventurero, con selva, trekking y noches en cabañas flotantes.
En los viajes de novios Tailandia que diseñamos cuidamos los detalles que casi nunca aparecen en las webs de reservas: una decoración de bienvenida, un tratamiento de spa en pareja, un traslado en lancha privada o una cena en la playa. Los pedimos directamente a los alojamientos, y según el perfil de cada pareja los incorporamos o no. Si queréis ver propuestas reales, ahí están la luna de miel de 12 días de sur a norte y la de 13 días de cultura y playa.
Quien busca un tailandia viaje de novios suele plantearse la misma pregunta: ¿cuántos días para las ciudades y cuántos para las islas? No hay una respuesta única, pero sí un criterio que funciona. Si es vuestra primera vez en Asia, Bangkok y Chiang Mai merecen su tiempo: el choque cultural suele ser lo más intenso del viaje. En cambio, si ya conocéis el sudeste asiático, podéis inclinar la balanza hacia las islas.
En los viajes a Tailandia de dos o tres semanas solemos proponer las ciudades al principio y la playa al final. Terminar en un entorno de calma funciona mejor como cierre que empezar por él, sobre todo si venís con el cansancio del vuelo y los preparativos de la boda. Muchas parejas, además, amplían el viaje con otro destino: si os interesa, mirad nuestra propuesta de viajes de novios combinados.
Para un viaje en pareja a Tailandia a medida no hace falta recorrerlo todo; hace falta elegir bien. En el norte, Chiang Mai es una base excelente para templos de montaña, mercados nocturnos y santuarios de elefantes con trato ético. Más arriba, Chiang Rai suma el Templo Blanco y la cercanía del Triángulo de Oro.
En el sur, Koh Samui es la isla más equilibrada para quien quiere comodidad y buena oferta hotelera. Krabi ofrece paisajes de roca caliza y un ambiente menos masificado, y Koh Yao Noi es la opción para desconectar de verdad. Phi Phi es espectacular, pero con mucho movimiento en temporada alta: por eso solemos recomendarla en excursión privada, sin pernoctar. Y si lo que más os atrae son los paisajes, echad un vistazo a Paisajes de Tailandia.
Para los viajes a Tailandia de turismo, los ciudadanos españoles no necesitan visado en estancias de hasta 60 días, según el Ministerio de Asuntos Exteriores. Conviene consultar siempre las recomendaciones de viaje actualizadas antes de salir, y comprobar que el pasaporte tenga validez suficiente.
No hay vacunas obligatorias, pero el Ministerio de Sanidad aconseja valorar la hepatitis A y B y la fiebre tifoidea con el centro de vacunación internacional. La moneda es el baht tailandés y, en las zonas turísticas, el inglés se defiende bien. Desde España no hay vuelos directos: el trayecto con escala ronda las 14 o 16 horas, así que conviene planificar los primeros días con calma. Más datos del país en la web de la Autoridad de Turismo de Tailandia.
Entre 12 y 18 días, los viajes a Tailandia llegan a lo esencial sin ir con prisas: dos o tres noches en Bangkok, unos días en el norte y el resto en la costa. Con menos tiempo, es mejor elegir una sola zona y disfrutarla. Tailandia se combina bien con Camboya, Vietnam, Singapur o Bali, y también con Maldivas para quien quiere cerrar el viaje en un atolón. Si os atrae la idea de varios países en un mismo viaje, os puede interesar la guía de rutas multidestino por Asia o ver el conjunto de viajes por Asia.
Antes de hablar de hoteles, conviene fijar tres datos: cuántos días tenéis, en qué época viajáis y qué queréis sentir en cada tramo. Con eso, la ruta casi se ordena sola. Las ciudades van primero, porque concentran lo más intenso del viaje; la costa llega al final, cuando apetece bajar el ritmo. Si dudáis entre dos opciones, mejor quedaros con una y verla bien que con dos a medias.
El vuelo también cuenta: con escala, el trayecto desde España ronda las 14 o 16 horas, así que el primer día en destino conviene dejarlo libre, con un paseo y una cena tranquila. Si viajáis entre noviembre y febrero, reservad cuanto antes, porque es cuando menos margen hay para elegir alojamientos.
Los detalles de pareja se planifican igual de pronto. Una decoración de bienvenida, un tratamiento de spa o una cena en la playa se piden directamente a los alojamientos, y nos ayuda saber desde el principio cuáles os apetecen para incorporarlos o descartarlos.
El coste de un viaje a Tailandia varía mucho según los alojamientos, la duración, los vuelos y el grado de privacidad. Se puede diseñar desde un recorrido con hoteles boutique de calidad hasta un viaje de lujo con villas privadas, butler y traslados en lancha propia. Lo que marca la diferencia no es el hotel más caro, sino la coherencia entre cada pieza del viaje.
Para ajustar la cifra con precisión nos ayuda saber cuántos días viajáis, qué tipo de alojamiento preferís y cuánta privacidad buscáis. Con esos datos decidimos dónde merece la pena invertir más y dónde no hace falta.
No publicamos tarifas cerradas porque cada propuesta es distinta. Os pedimos que nos contéis desde el principio el presupuesto que manejáis y lo ajustamos priorizando que el viaje tenga sentido, no que acumule extras. Si queréis ir más allá de lo habitual, os contamos otra forma de entender el destino en la Tailandia que nunca aparece en los paquetes.
Cuanto antes hablemos, más margen hay para elegir alojamientos y ajustar fechas, sobre todo si viajáis entre noviembre y febrero. Aun así, no hace falta tenerlo todo claro: basta con saber más o menos cuándo queréis viajar y qué os apetece. Podéis hacer el quiz de luna de miel en Tailandia para orientaros, y a partir de ahí lo afinamos juntos.
Para que esa primera conversación sea útil, basta con que traigáis tres datos: fechas aproximadas, días disponibles y presupuesto orientativo. Después os proponemos una ruta con lógica geográfica y la ajustamos las veces que haga falta, hasta que os encaje. Así los viajes a Tailandia dejan de ser una idea y se convierten en un plan.
Todos a medida: los ajustamos a vuestras fechas y a vuestro ritmo.
Desde el principio teníamos claro que queríamos organizar nuestro viaje con una agencia que nos orientase en todo momento para nosotros poder estar tranquilos durante todo el proceso de organizar la boda. Elegir a viajes DQ ha sido todo un acierto. Marta ha estado pendiente durante todo el proceso, dándonos muchas opciones y aconsejándonos para elegir la que más se adaptaba al tipo de viaje que queríamos. Durante el viaje también ha estado muy atenta, preguntándonos qué tal iba. El viaje ha sido maravilloso, todo organizado pero con tiempo libre para poder hacer algunas actividades por nuestra cuenta. Lo recomiendo sin duda alguna.
Tailandia tiene dos costas con calendarios de lluvia distintos, así que casi siempre hay una zona que funciona en el mes en que viajáis.
La ruta más habitual combina tres o cuatro noches entre Bangkok y Chiang Mai, un tramo de naturaleza o templos en el norte y, para cerrar, entre cinco y siete noches en las islas. Se puede ajustar según los días, la época y si preferís el golfo de Tailandia o el mar de Andamán.
Contadnos fechas y lo que os apetece. Os enviamos una propuesta para Tailandia.