Viajes a medida de Lima a Machu Picchu, pensados para dos
Piedra inca al amanecer, niebla en el Valle Sagrado y una mesa en Lima donde el mar entra por los ojos. Perú se recorre despacio, y mejor en pareja.
Los viajes a Perú empiezan mucho antes de aterrizar en Lima: empiezan cuando os imagináis la primera vez que Machu Picchu asoma entre la niebla. Es un país de contrastes enormes, con desierto y mar en la costa, cumbres de más de tres mil metros en los Andes y una selva que parece de otro planeta. Todo cabe en un solo viaje, siempre que se diseñe con cabeza.
En Viajes DQ no vendemos circuitos cerrados. Diseñamos cada ruta con receptivos especializados en destino, según vuestro ritmo, vuestro presupuesto y lo que de verdad os apetezca vivir. Aquí os contamos cómo suele armarse un buen viaje a Perú y cuáles de nuestras rutas encajan mejor con cada tipo de pareja, para que lleguéis a la conversación con nosotros con las ideas claras.
Perú reúne en un solo país lo que normalmente exige dos o tres viajes. Por la mañana podéis estar entre ruinas incas y, por la noche, cenando en uno de los restaurantes más celebrados de Lima. Además, el idioma oficial es el español, aunque el quechua y el aimara también son cooficiales, algo que se nota y se agradece cuando os sentáis a charlar con la gente de las comunidades andinas.
Hay también ventajas prácticas. Los españoles no necesitan visado para estancias turísticas de hasta 90 días y la moneda oficial es el sol (PEN), con tarjeta aceptada en la mayoría de hoteles y restaurantes. Así, con lo burocrático resuelto, solo queda decidir hacia dónde mirar.
La ruta clásica arranca en Lima, sigue hacia Cusco y el Valle Sagrado y culmina en Machu Picchu. Es un clásico por algo, pero admite muchas variaciones. Por ejemplo, podéis sumar el lago Titicaca, la costa de Paracas o unos días de selva, y cada extensión cambia el carácter del viaje: el altiplano aporta paisajes abiertos, la costa la cara marinera del país y la Amazonía una inmersión distinta.
Lima merece al menos dos noches. Su cocina es una de las razones para planear viajes a Perú y el barrio de Barranco, con sus casas coloridas sobre el acantilado, es un buen sitio para caminar sin prisa al atardecer. Además, esas dos noches os dan margen para recuperaros del vuelo directo desde Madrid, de unas 12 horas, y empezar con calma.
Cusco está a unos 3.400 metros de altitud, así que lo sensato es aclimatarse. Por eso muchas parejas duermen primero en el Valle Sagrado, a menor altura, y suben a Cusco después. Desde allí, el tren hasta Aguas Calientes lleva a Machu Picchu y madrugar para entrar a primera hora compensa de sobra. Dejad, eso sí, un día sin visitas programadas: el valle se disfruta despacio.
Una luna de miel en Perú no tiene por qué ser un maratón de ruinas y excursiones. Lo que mejor funciona es alternar días de descubrimiento con otros de pura calma: una casa boutique en el Valle Sagrado, un paseo privado entre terrazas incas, una cena sin horarios en Lima. De hecho, muchas parejas nos cuentan que lo que mejor recuerdan son esos ratos sin plan.
Y hay una fórmula que nos gusta especialmente: cerrar vuestros viajes a Perú con playa. Nuestra Luna de miel Perú Mágico, de 15 días, une la ruta inca con la Riviera Maya mexicana. Primero llegan Lima, Cusco, el Valle Sagrado y Machu Picchu, con su historia, su altitud y sus madrugones. Después, un vuelo os lleva al Caribe, donde toca el descanso: agua templada, arena blanca y ningún despertador.
La razón de ser de esta combinación es el contraste. Tras días intensos de cultura y trekking, la playa funciona como pausa para asimilar lo vivido. Además, resulta una forma eficiente de añadir mar a un viaje por los Andes sin complicar la logística desde España. Para inspiraros, os dejamos también nuestras guías sobre la luna de miel en Perú entre aventura y romance y sobre por qué Perú enamora a tantas parejas.
Los viajes de novios Perú que preparamos parten siempre de una conversación. Os preguntamos cuánto tiempo tenéis, qué os mueve más (historia, naturaleza, gastronomía, descanso) y qué ritmo os gusta llevar. Con esa información, un Travel Designer os propone una ruta y la ajusta con vosotros hasta que encaje. Estas son las cuatro bases desde las que solemos partir.
Si es vuestra primera vez en el país, Perú Imprescindible, un viaje de novios de 11 noches a medida, reúne en 14 días lo que no conviene perderse: Lima, Cusco, el Valle Sagrado y Machu Picchu, con margen para descansar entre etapas. En cambio, si os atrae más la naturaleza, Perú, Naturaleza y Cultura recorre en 11 días el camino de Lima a la Amazonía, con la selva como protagonista.
Para quienes disponen de tres semanas y quieren ir más lejos, nuestra luna de miel en Perú, Chile y Bolivia de 19 noches enlaza paisajes muy distintos en una sola ruta por los Andes. Es un viaje de más recorrido, pensado para parejas que prefieren ver mucho a descansar mucho. Si os tienta combinar destinos, en nuestros viajes de novios combinados explicamos cómo funcionan, y en viajes de novios a medida encontraréis cómo trabajamos en general. Perú forma parte, además, de nuestra selección de viajes por América.
La temporada seca, de mayo a octubre, es la más cómoda para visitar los Andes: cielos despejados y buenas condiciones para caminar, aunque las noches son frías. Entre noviembre y abril llegan las lluvias y, a cambio, hay menos gente y paisajes muy verdes. Tenéis el detalle por tramos más abajo y, si dudáis entre fechas, os ayudamos a decidir con nuestra guía de viajes de novios según la época del año.
Para los viajes a Perú conviene reservar con tiempo, sobre todo por las plazas limitadas de algunos tramos clave. Un orden sencillo: fijad primero las fechas, decidid después cuántos días podéis dedicar y, solo entonces, elegid qué extensiones añadir. Con esas tres decisiones, la conversación con vuestro Travel Designer se vuelve mucho más concreta.
La altitud es lo que más preocupa en los viajes a Perú, y con razón. Por eso diseñamos itinerarios con aclimatación gradual: se baja al Valle Sagrado antes de subir, se evitan esfuerzos el primer día y se deja margen para descansar. Aun así, consultad con vuestro médico antes de viajar, sobre todo si tenéis alguna condición previa.
No hay vacunas obligatorias para entrar desde España, pero para las zonas de selva se recomienda la de la fiebre amarilla. Lo más fiable es revisar la información actualizada del Ministerio de Sanidad. En cuanto a seguridad, las zonas turísticas son tranquilas, pero conviene evitar las áreas fronterizas y las manifestaciones; las recomendaciones al día están en el Ministerio de Asuntos Exteriores. Y para información oficial sobre el destino, la web de PromPerú es un buen punto de partida.
Cuando queráis, contadnos cómo imagináis vuestros viajes a Perú: los diseñamos con vosotros, sin prisas y sin paquetes cerrados.
Todos a medida: los ajustamos a vuestras fechas y a vuestro ritmo.
Perú tiene dos estaciones marcadas: una seca y otra de lluvias. La elección depende de si priorizáis cielos despejados o menos gente.
La ruta típica va de Lima a Cusco, sigue por el Valle Sagrado y termina en Machu Picchu. Después se pueden sumar el lago Titicaca, el Cañón del Colca o unos días de selva en Puerto Maldonado, según el tiempo y el ritmo que busquéis.
Contadnos fechas y lo que os apetece. Os enviamos una propuesta para Perú.